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Imagen: copyright © 2006 Francisco de Ruijte – Todos derechos reservados Esta pintura es obra de Pierre Girard, Sainte-Anne-de-Sorel, Quebec, marzo 2006. Ella ha sido ofrecida por sacerdotes a la Señora Luisa Ward, fundadora del Movimiento de las Margaritas, a la ocasión del 25o aniversario de la fundación del movimiento. Oración por el crecimiento y la expansión (Adopción esp íritual de un sacerdote por la oración)Primera parte (1-50): en general Dirección
Base biblica de la oración de las Margaritas pero los obreros pocos. que envíe obreros a su mies» (Mateo 9,37-38; Lucas 10,2; cf. Juan 4,35-36). (Lucas 10,1-3) que son como las ovejas sin pastor (cf. Mateo 9,36). a fin de que al abrir mi boca me sea dada la palabra de Dios para dar a conocer con denuedo el misterio del Evangelio por el cual soy embajador (…); (Efesios 6,19-20). Intención de esta oración por el crecimiento y la expansión del Movimiento de las Margaritas, rezando por un sacerdote adoptado, cada Pétalo, en su turno, un día por semana, ofreciendo su jornada para este sacerdote y en su vida espíritual. En memoria de la Iglesia házla crecer en la caridad los sacerdotes, los diáconos y los colaboradores laicos (cf. Oración eucarística II). Las metas del Movimiento de las Margaritas por la unidad y la fraternidad entre los sacerdotes; por la unidad y la armonía de los sacerdotes con el obispo; por la unidad y la buena comprensión de los sacerdotes religiosos con su superior religioso; por las vocaciones sacerdotales y religiosas: haz que surjan entre los cristianos numerosas y santas vocaciones al sacerdocio, que mantengan viva la fe y conserven la grata memoria de tu Hijo Jes (Benedicto XVI, 7 de mayo del 2006). por la colaboración fraterna entre laicos y sacerdotes: que ella pueda compensar, hasta eliminar, la crítica y la indiferencia religiosa. Renuevo que la acción de tu Espíritu renueve, revitalize y refuerze todo el Movimiento de las Margaritas sirvan a santificar a sus jefes esp y que ellos ayuden a tu Iglesia a volverse en un Pueblo más santo por su colaboración recíproca, su solidaridad y su amor y por la gracia del Espíritu, La vida dentro de las di ócesisque tu Espíritu reanime el fuego y suscite animadores o colaboradores nuevos; que tu Espíritu afirme el fervor; que tu Espíritu anuncie el movimiento y lo haga crecer; con sus pastores espírituales, (cf. Romanos 14,11) con tu Hijo encarnado y el Espíritu, como el verdadero Dios. y el fin y la esperanza hacia los cuales todos los seres están orientados y hacia los cuales tus sacerdotes nos conducen. La necesidad de sacerdotes una potencia extraordinaria que viene de ti, Padre, y no de ellos (2 Corintios 4,7). (cf. Romanos11,29), tenemos necesidad de tales jefes espírituales sobre nuestro camino hacia nuestro destino eterno. para que esta oración se realize, necesitamos sacerdotes buenos y santos a fin de evangelizarnos y mostrarnos cómo santificarnos. o todavía a conquistar a la fe cristiana, te oramos, Padre muy bueno, de enviarnos de tales guías espírituales. Los sacerdotes necesitan de nos oraciones pedimos siempre a los sacerdotes oraciones a nuestras intenciones; pero ellos también necesitan oraciones y ofrendas, desde hace más de 25 años atrás y también otras formas de orantes por los sacerdotes. No sabemos orar sin el Espíritu Santo que no sabemos orar como debemos (cf. Romanos 8,26). que nuestras oraciones no son escuchados porque no sabemos rezar bien (cf. Santiago 4,3). «No usen vanas repeticiones, como los paganos» (Mateo 6,7). que el Espíritu nos ayude en nuestra debilidad; y el mismo Espíritu interceda por nosotros con gemidos indecibles, sabes cual es la intención del Espíritu, para que el Espíritu interceda por nosotros conforme a tu voluntad, Padre (cf. Romanos 8,26-27). de que somos tus hijos, Padre (cf. Romanos 8,16). «Jesús es el Señor» salvo con la asistencia del Espíritu (cf. 1 Corintios 12,3). La función del Espíritu Santo nuestro Intercedor indispensable (cf. Juan 14,16 y 16,7). «por Jesucristo (…) en la unidad del Espíritu». ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** ** Segunda parte (51-100): intenciones de la oración Dirección Dios todopoderoso, Fuente de todo amor, te oramos con insistencia. Jesús nos enseña como orar (1 Juan 2,1), nos enseña como rezar: que tu nombre sea santificado; que tu reyno venga; que se haga tu voluntad; (Lucas 11,2-4; Mateo 6,9-11). El sacerdote, hombre de oración que ellos sean hombres de oración quienes, sin embargo, necesitan de nuestras oraciones. que ellos alimenten la oración de sus fieles y sean modelos de oración. que ellos hagan resplandecer su vida espíritual a fin que los fieles saquen fuerza y vitalidad. que ellos nos hagan descubrir la riqueza, la belleza y la profundidad de la oración. La apreciación de la vida sacerdotale que ellos valorisen su llamada al sacerdocio como una vocación divina y no como una ambición humana como un otro don especial de Dios, el Padre, ventajoso para su propia vida espíritual y por el bien del mundo. que ellos recuerden que Jesús les ha elegido para dirigir la Iglesia, su esposa sin mancha ni arruga (cf. Efesios 5,27), quien está sin embargo compuesta de miembros pecadores. La función fundamental del sacerdote que ellos enseñen la doctrina del Evangelio y toda la Biblia, la Tradición y la enseñanza del Magisterio de la Iglesia a un mundo que tiene sed de vida espíritual auténtica. que ellos nos hagan encontrar la persona viva de Jesús Cristo, el Salvador del mundo (cf. Juan 4,42). que ellos colaboren con el Espíritu para convertir los corazones frios. que ellos liberen a los «prisioneros» de una vida mundana, superficial o irreligiosa. Los sacramentos que ellos nos hagan entrar en la Iglesia por la fe y el bautismo. que ellos actúen como «santos ministros de tu altar, Padre, que ellos sean los guardianes atentos y fervientes de la Eucaristía, sacramento del don supremo de Cristo para la redención del mundo» (cf. papa Benedicto XVI, 7 mayo 2006). que ellos nos perdonen nuestras faltas. que ellos nos lleven la unción cuando estamos enfermos y antes de nuestro retorno hacia ti, Padre. La paz y la alegria que ellos lleven la verdadera paz de tu Hijo Jesús a un mundo violento (cf. Juan 14,27). que ellos expliquen cuan insignificante es la violencia pues la violencia engendra la violencia. que ellos lleven la alegría de tu Espíritu a un mundo triste y exagerado (cf. Gálatas 5,22). Jesús y el amor de Dios que ellos nos hagan descubrir la belleza, la grandeza y la santidad de una vida unida a Jesucristo. que ellos nos ayuden a encontrar el amor de un Dios que es el Amor infinito, tu propio rostro de Padre. El tiempo, la vida y la eternidad que ellos nos hagan comprender el verdadero sentido del tiempo, de nuestro trabajo, de nuestra vida y hasta del sufrimiento y de la enfermedad. que ellos nos vuelvan conscientes que el tiempo es un don de ti, Padre, cada día, y que el tiempo perdido no regresa jamás. que ellos nos ayuden a comprender que nuestra actividad díaria forma parte de tu plan divino para construir la ciudad terrestre como parte de tu Reyno, Padre, y no podemos separarles. que ellos nos enseñen que, por el poco tiempo que nos queda de vida, optemos por los verdaderos valores, aquellos que son durables y que conducen hacia ti en lugar de los pasatiempos y las diversiones. que ellos nos muestren que la vida es como un ascensor hacia la felicidad junto a ti, Padre, pero que ella puede ser también un descenso hacia una prisión de eterna miséria; la elección está entre la santidad y la mediocridad. que ellos expongan que los sacrificios son siempre válidos y que hasta son recomendados para nuestro tiempo. que ellos nos recuerden que tenemos la costumbre de medir todo con relación al humano, pero que, como creyentes, debemos todo medir con relación a ti, Padre, y con relación a la eternidad. que ellos nos digan igualmente que toda acción y toda palabra tienen valor de eternidad, de igual forma toda omisión y toda negligencia. La grandeza del hombre que ellos nos recuerden que cada uno de nosotros es un santuario donde tu, Padre, vives para ser adorado y congratulado. 84. Padre, oramos por los sacerdotes:
trascendente, soberano, todopoderoso y eterno, Los missionarios y el sostien fundada en 1947 por el Padre Werenfried van Straaten, O. Praem. El plan de Dios dentro de nuestras vidas que ellos nos muestren tu plan divino extraordinario, Padre, para nuestras vidas aparentemente tan ordinarias. que ellos nos hagan ver tus maravillosas acciones, Padre, en todas partes alrededor de nosotros. que ellos nos ayuden a reconocer actualmente los signos de los tiempos de hoy, por ejemplo: el Concilio Vaticano II (1962-1965), una mas grande solidaridad entre los pueblos, el movimiento carismático, el Movimiento de las Margaritas, el movimiento ecuménico, es decir los esfuerzos por l’unidad entre los cristianos, la preocupación del respecto de los derechos humanos. que ellos nos enseñen que nosotros, pueblo cristiano, tenemos todavia hoy la vocación profética, es decir de hablar en tu nombre, Padre, al mundo contemporaneo. que ellos inflamen con tu Espíritu Santo, un mundo que se muere de frialdad y de indiferencia. que ellos sean conscientes que ellos son tus instrumentos para transformar una sociedad que pierde sus principios. que ellos sepan que, gracia a sus esfuerzos, los pueblos de la tierra podrán alegrarse delante le Dios tres veces santo, el Padre, el Hijo y el Espíritu. que ellos nos hagan descubrir que la historia de la caravana humana, en una perspectiva divina, da a la humanidad esperanza, dirección y unidad. La contribución de las Margaritas que ellos acepten el sostén de las oraciones de las Margaritas en su apostolado sacerdotal y en su vida espíritual. *** *** *** *** *** *** *** *** *** Tercera parte (101-150): la oración del sacerdote Dirección
Jesús es la vid, y nosotros somos los pámpanos unidos a él. Sin él nada podemos hacer (Juan 15,1 y 5). La elección de Jesús
Colaborar con Dios La vocación Que tu Hijo Jesús les premie. Te ruego, Padre, por el mismo Jesús, tu Hijo bien amado, que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. no soy mas que un hombre ordinario, no mejor que un otro. No comprendo porque tu Hijo Jesús me ha elegido para compartir su ministerio. Yo se solamente que es una señal de su amor y del tuyo y que ustedes dos me invitan a responder por amor. Ayúdame a permanecer siempre fiel a esta gracia. Te ruego, Padre, en tu bondad, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. joven, yo soñaba de pilotear un avión para volar en los aires. Pero tu Hijo Jesús parece haberme dicho: «Tu pilotearas hacia el aéreopuerto celestial» algo como Jesús dijo a sus apóstoles Andrés y Pedro, Santiago y Juan: «Yo haré de vosotros pescadores de hombres» (Juan 1,40; Marcos 1,17). Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. después de los estudios primarios, tuve por primera vez a elegir por mi vida. Tenía dos elecciones: la primera elección era entre dirigir o seguir; la segunda elección era de optar por el dominio mas importante, el espíritual. Con la ayuda de tu Espíritu Santo, recibí la ordenación sacerdotal algunos años mas tarde. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. Oración para el clero
por el papa, el vicario de Cristo en la tierra, a quien esta confiada la carga de la Iglesia universal. Que tu Espíritu ilumine sus decisiones y confirme sus acciones. Que él guarde la Iglesia en la unidad. Dale fuerza, corage y discernimiento. Te ruego, Padre, por tu Hijo bien amado, Jesús Cristo, que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. por los obispos, los sucesores de los apóstoles, a quienes está confiada la dirección de una diócesis y también la relación con la Iglesia universal en unión con el papa. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. por todos los sacerdotes del mundo, por los díaconos, por los agentes pastorales, por los catequeses, por todos los colaboradores laicos de sacerdotes y de obispos. Te ruego, Padre, por tu Hijo bien amado, Jesús, que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. por el futuro de la Iglesia, es decir por «los 80,000 seminaristas de Africa, de Asia, de Oceanía y de América del Sur que están en formación en los 900 seminarios de las nuevas Iglesias» (Obra pontifical San Pedro Apostol), para asegurar que podamos continuar la evangelización del mundo. Que tu Espíritu Santo asegure el relevo. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el mismo Espíritu Santo. de una manera especial por los misioneros, que sean sacerdotes, religiosos (sas) o laicos; por todos los adherentes del Movimiento de las Margaritas, sean los Pétalos orantes, sean los sacerdotes beneficiarios; por la Ayuda a la Iglesia Necesitada y todas sus implicaciones y todos sus projectos. Te ruego por todas les necesidades de la Iglesia. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. La vida del sacerdote te agradezco por el Movimiento de las Margaritas; 00ciertos sacerdotes beneficiarios consideran como un servicio esencial. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. podamos entre colegas sacerdotes mantener una verdadera vida de oración y una vida fraternal cordial para sostenernos y animarnos los unos a los otros. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. que nuestras vidas sacerdotales sean auténticas y sinceras, fieles a tu llamado, no para cumplir una tarea sino para dar un verdadero testimonio a fin de construir el reyno con tu Hijo Jesús. Te ruego, Padre, por el mismo Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. darnos la gracia de ser sacerdotes joviales porque un sacerdote triste es deprimente. Nuestro buen humor sera mas convincente y mas real. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. sacerdotes y laicos tienen muchos puntos en comun. Primero, tenemos en comun la vida, la existencia recibida de ti, nuestro Creador. Segundo, sacerdotes y laicos tenemos en comun nuestra vocación bautismal. Nos convertimos en tus hijos al mismo titulo y tenemos la misma misión en la Iglesia. Tercero, tenemos la misma vocación de oración. Juntos, sacerdotes y laicos, podemos adorarte y alabarte, interceder junto a ti y pedirte perdón. El sacerdote preside la Eucaristía pero los fieles -– y luego las Margaritas –- pueden participar activamente. Todo tu Pueblo te rinde gloria. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. danos la gracia de tu Espíritu para no dejarnos asfixiar por el trabajo sino organizar nuestro tiempo para renovarnos y encontrar un refuerzo espíritual. Y que nos esforcemos de aprovechar de un día libre en la semana para profundizar nuestra espíritualidad. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. El trabajo del sacerdote te agradezco por el gran número de sacerdotes que benefician del Movimiento de las Margaritas, sosteniendoles en sus ministerio sacerdotal y en sus vida espíritual. Te agradezco, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. tenemos habilidades diferentes: uno es predicador elocuente, el otro es poeta; uno esta bien con los jóvenes, el otro esta a gusto con las personas mayores; uno es un filósofo profundo, el otro tiene la risa facil; uno es buen músico, el otro es hábile en el dibujo; uno es deportista, el otro es espíritual; uno es manual, el otro intelectual. Podamos respetarnos todos, los unos a los otros sin envidia, sin competición y sin rivalidad, colaborando juntos por el Reyno, la diversidad favorable a la unidad. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. por todos mis colegas sacerdotes: en parroquia, en la administración, en las escuelas y en las prisiones, en los hospitales y en las residencias de los ancianos, los que trabajan con los jóvenes, los misioneros y todos los otros. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. por los prisioneros, por los suicidas, por los terroristas y sus víctimas, por los militares, por los políticos, por los hombres de negocios, por los artistas, por los maestros en las escuelas y sus alumnos, por los estudiantes y sus profesores en las universidades. Que el Espíritu Santo les sostenga por su gracia, cada uno según sus necesidades. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. que actuemos siempre según el buen sentido y la gracia del Espíritu Santo, con cortesía y sin excésos. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. que intentemos de aliviar la pobreza de algunas personas que están entre nosotros, lamentando la insensibilidad de algunos vecinos ricos y la hipocrecía de algunas instancias. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. «La mas grave de las injusticias consiste a no honrar a Dios como Dios. Cuando una riqueza material acapara la atención de el hombre, ésta logra una operación de me anexando a ella lo que es de Dios» (cf. Padre Marc Rivest, Tiempo de oración, página 150. [Montréal,] Édiciones F.A. Inc., 1984). Te ruego, Padre, por Jesús, tu Hijo bien amado, que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. somos muy contentos por una converción inesperada después de un largo tiempo. Te rendimos gracia. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. especialmente por las personas al final de la vida: «Cuando viene el invierno de la vida humana, nuestras energías disminuyen y nuestros pasos vacilan. Pero cada día de invierno nos aproxima de una nueva Primavera. Para la persona humana, el invierno de la vida es la víspera de una nueva estación, es la víspera de la resurección. Nuestra vida no se detiene bajo el frio del sufrimiento y de la muerte. Para nosotros, cristianos, es cuando todo parece terminar que todo comienza. Hagamos de nuestra vida una subida hacia la eterna Primavera». Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. que nosotros pastores ofrescamos al Pueblo de Dios y a toda persona de buena voluntad «la victoria de la esperanza sobre la angustia, de la comunión sobre la soledad, de la paz sobre la turbación, de la alegría y de la belleza sobre el tedio y la náusea, de perspectivas eternas sobre las perspectivas temporales, de la vida sobre la muerte» (Pablo VI, Marialis Cultus, 57; ver nota mas abajo). Te ruego, Padre, por tu Hijo Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. Las dificultades del sacerdote por la escasez de vocaciones sacerdotales y por el envejecimiento de los sacerdotes en nuestras regiones. Que el Espíritu Santo ilumine los corazones y de la fuerza para continuar a servir y para asegurarnos los sucesores. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. cuando el ministerio nos vuelva irritados, frustrados o agotados, haznos encontrar el equilibrio y la calma, la sonrisa en los labios, la alegría en el corazón, sin hacer actos que lamentaremos mas tarde. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. que la fatiga de los días, la multitud de ocupaciones, los numerosos llamados no nos impida nunca de reservarte el tiempo para honrarte y que, por la gracia de tu Espíritu, no nos decepcionemos. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. tu Hijo Jesús en la cruz clamó a gran voz «¿Mi Dios, mi Dios, porque me has abandonado?» Y todo sacerdote hace la experiencia de la soledad y de la decepción en ciertos momentos. Que tu Espíritu Santo conceda a todos la gracia necesaria para aceptar y perseverar. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. somos todos pecadores, hasta nosotros, los sacerdotes. Intentemos de reconciliarnos regularmente contigo por el sacramento del perdón. No estamos orgullosos de eso y oramos por nuestros colegas que han sucumbido. Ten piedad de todos nosotros y danos la gracia de la fidelidad. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. la nueva evangelisación es cada vez mas compleja y por hoy cada vez mas difícil. Que tu Espíritu nos de sabiduría, inteligencia y prudencia, no como talentos naturales, sino como sus dones. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. el pluralismo religioso de nuestro tiempo, la multitud de razas y de nacionalidades y de idiomas convierten a nuestro ministerio muy costoso. Danos la fuerza necesaria para amar a todos nuestros hermanos. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. que seamos abiertos y acojamos a los Judíos, a los Budistas y a los Musulmanes como hermanos que, con nosotros, búzcan al mismo Dios, mismo si es de otra manera. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. las sectas de los Pentecostales, de los Testigos de Jehová, de la Nueva Era, y otros grupos sempran la confusión en el corazon de algunos cristianos. Que el dialoga y la gracia del Espírito Santo puede abrirle a la verdad del Evangilio. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. a menudo hacemos frente al falsas ideas. Muchas personas se han metido al esoterísmo, al vudú o al panteísmo; algunas no distinguen entre la reencarnación y la resurrección. Que tu Espíritu les ilumine y les conduzca al buen camino. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. ayúdanos a soportar la oposición y la crítica de ciertos medios enemigos de la fe católica, donde no somos bienvenidos. Que les montremos la caridad en unión con tu Hijo Jesús. Te ruego, Padre, por el mismo Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. encontramos un gran número de gente que disen que creen en ti pero no practican sus fe. Esta una forma de indiferencia religiosa que absorbe mucho de nuestra energía y solamente tu Espíritu puede voltear esta situación. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. La comunión de los santos no solo, sino con la Iglesia universal y la comunión de los santos. En primer lugar, en unión con la Vírgen María, ésta joven mujer de Israel que tu has elegido para convertirse en la madre de tu Hijo encarnado, Jesucristo. Nosotros la honramos como la Madre de Dios y la Madre de la Iglesia. Ella extiende su maternidad esp y se interesa a todos sus hijos. en Lourdes y en Lisieux en Francia, en Fátima y en Garabandal en Portugal, en Guatemala en Mexico, en Kibeho en Rwanda, en Africa Central (cf. MIRROR, newsletter of Aid to the Church in Need, May/June 2007). Ella nos exhorta siempre con el mismo mensaje: a la conversión, a la penitencia, a la oración, al testimonio de la fe. Ofrescámosle una corona de rosas, en tu presencia, Padre, por la salvación del mundo. Nuestra afectuosa Madre no olvida a ninguno de sus hijos. Te ruego, Padre, por Jesús, su hijo y el tuyo, que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. en la comunión de los santos, con los apóstoles: los doce compañeros de Jesús y los apóstoles de todos los tiempos y de todos los países. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. siempre en comunión con los santos, con los mártires, esos testigos de la fe por sus sangre, desde las persecuciones del imperio romano hasta las persecuciones de nuestro propio siglo. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. en la comunión de los santos, con todos los elegidos, los grandes santos de todos los siglos y de todos los rincones del mundo, que han comprometido sus vida por la fe, en la caridad por sus hermanos. Son demasiado numerosos para enumerarlos, pero están todos junto a ti, Padre. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. da a nuestros Pétalos de permanecer fieles a sus compromiso de orar por sus sacerdote adoptado. Ellos tienen sus propias inquietud, problemas y preocupaciones. Y sin embargo se han encargado de nuestro ministerio y de nuestra vida espíritual para sostenernos. Juntos formamos una pequeña familia espíritual; ellos son nuestros mejores colaboradores. Bendíseles, Padre, y gúardalos en tu amor. Te ruego, Padre, por Jesús que comparte tu gloria con el Espíritu Santo. **** **** **** **** **** **** **** Quarta parte (151-161): Conclusión Letanía Immaculada Concepción, tu has recibido la gracia plena y tu eres «de nuestra raza derrotada el único orgullo», la Madre de Dios y la Madre de la Iglesia, la patrona del Movimiento de las Margaritas, Reyna de los sacerdotes, tus hijos de predilección, ora por los sacerdotes y ora también por nosotros. muy casto esposo de María, patrón de la Iglesia universal, ora por los sacerdotes y ora también por nosotros. defensor de la Iglesia, defiende a los sacerdotes en dificultad, ora por los sacerdotes y ora también por nosotros. tu has dicho que, encontrando un santo venido del cielo y, al mismo tiempo, un pobrecito sacerdote, ora por los sacerdotes y ora también por nosotros. patrón de los sacerdotes, ora por los sacerdotes y ora también por nosotros. 4o obispo de la diócesis de Saint-Hyacinthe (1875-1901), ora por los sacerdotes y ora también por nosotros. fundador de los Caballeros de Colon (en 1882), ora por los sacerdotes y ora también por nosotros. con los ángeles guardianes y todos los buenos ángeles, oren por los sacerdotes y oren también por nosotros. Doxología con la Vírgen María, con los santos y los ángeles, por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, con él y en él, en la unidad del Espíritu Santo, el Paráclito, ahora y por la eternidad. Amén. Nihil obstat: 27 de agosto de 2008, Marc Le Goanvec, OFM, Min. Prov. Imprimatur: 8 de setiembre de 2008, Msg François Lapierre, p.mé.é, Episcopo de Saint-Hyacinthe, QC, Canada
Oración: Copyright © 2007 Francisco de Ruijte. Todos derechos reservados. Notas # 20 y 67, fuente: al final del mensaje de Benedicto XVI, por la 43a jornada mundial de oración por las vocaciones, 4o domingo de Pascuas, 7 de mayo 2006; # 131, fuente: Papa Pablo VI, Exhortatión apostolico Marialis Cultus, 57; 2 febraio 1974, http://www.vatican.va/holy_father/paul_vi/apost_exhortations/documents/hf_p-vi_exh_19740202_marialis-cultus_sp.htmlEsta oración esta disponible en seis (6) idiomas: español, portugués, francés, inglés, italiano y en holandés. Se puede obtener información sobre el Movimiento de las Margaritas a www.paxetbonum.net/oracao.html (en portugés), www.paxetbonum.net/marguerite.html (en francés), www.paxetbonum.net/daisy.html (en inglés), www.paxetbonum.net/margherita.html (en italiano), www.paxetbonum.net/margrieten.html (en holandés). Correo electrónico: info@paxetbonum.net Teléfono: (450) 742-7299 Fax: (450) 743-7666 Por correo: Francisco de Ruijte 95, chemin Sainte-Anne Sorel (Québec) J3P 1J6 Canada Epílogo La oración tiene un aspecto exterior y un aspecto interior. Nuestra oración es a menudo exterior y sufre de una falta de interioridad. ¿Cómo se puede meditar con el ruido exterior, con el bullicio de las voces? La meditación tiene necesidad de silencio. La oración presentada quiere ayudarles a interiorizar. Leer esta oración una sola vez, luego ponerla de lado, esto equivale a olvidarla como si nunca se hubiera leido. Es necesario leerla y releerla a menudo, lentamente, meditando. Después de un cierto número de lecturas meditadas, se descubrirá su profundidad y su verdadero valor. Esta oración nació del silencio; es fruto del silencio. Es también en el silencio que se debe leerla y meditar. Eventualmente se llegará a la contemplación y a la adoración. Francisco de Ruijte, 14 mayo 2007 Documento creado: verano 2006 – otoño 2007. Ultima puesta al día: 2007-nov. 07.
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